
Continuando con los temas de las anteriores entradas en el blog, hay seis emociones denominadas primarias: alegría, sorpresa, ira, tristeza, asco y miedo. Si habéis visto la película de 'Inside out' seguramente reconozcáis la mayoría de estos personajes, aunque creo recordar que sorpresa no forma parte del reparto. Ya, así como recomendación, os animo a que la veáis porque hace un enfoque súperbueno para entender de una forma sencilla muchos aspectos de nuestro complejo cerebro.
En esta entrada me gustaría contaros curiosidades y daros
información sobre esa emoción con una connotación tan mala que es el miedo.
“Todas las emociones son
positivas, hay que sentirlas con libertad sin reprimirlas ni tratar de
controlarlas.”
El miedo está considerado en la mayoría de las culturas (no diré
todas que generalizar nunca me ha gustado) una emoción negativa y desagradable
por hacernos tener sensaciones de malestar e incomodidad. También es una
emoción que nos hace mantenernos en un estado pasivo, ya que nos hace huir de la
situación.
Si imaginamos una vida sin miedos vamos a ver que tenemos un
problema grande porque esta emoción tan horrible es la que nos
hace sobrevivir. Si una persona no tuviera miedo a morir quemado, se metería en
una hoguera. O si hay una persona con una pistola, el miedo es el que hace que
salgamos corriendo y no nos quedemos ahí mirando tranquilamente. Esta emoción
no solo nos hace alejarnos del peligro físico sino también del peligro
psicológico.
“El miedo en sí mismo es positivo, nos ayuda a alejarnos de un
suceso para el cual todavía no estamos preparados.”
Como todo
en esta vida, en exceso es malo. Pues con el miedo pasa lo mismo. El problema
empieza cuando la emoción es disfuncional, cuando no hacer algo por tener miedo
es peor que haberlo hecho. Pondré un ejemplo más visual: soy una persona que me
encantaría viajar por el mundo y ver todos y cada uno de los rincones, pero
tengo mucho miedo a ir en avión porque es un sitio cerrado (tengo
claustrofobia). Este miedo lo único que hace es limitar mis deseos de viajar.
Y de aquí
pasamos a las fobias, pero esto es otro tema que ya hablaré más delante de ello.
Me
gustaría que entendierais que tener miedo no es malo, no es de personas débiles
sino de inteligentes, sin el miedo no podríamos sobrevivir. Pero, también es
importante saber que el miedo no puede paralizarnos ni agobiarnos porque
entonces es cuando deja de ser beneficioso y se convierte en un problema. La
línea que hay entre un miedo racional y lógico a un miedo nocivo es muy fina y
una de las maneras para saber si es un miedo es limitador es analizándonos nosotros
mismos y la situación con tranquilidad.


