Siempre decimos que el físico no es importante y que la belleza está en el interior, pero una cosa es como deberían de ser las cosas y otra como es la realidad social en la que vivimos. Un artículo que he leído dice que “la obesidad infantil está ligada a la depresión y la baja autoestima”. En un mundo ideal esto no tendría ningún sentido. ¿Soy una persona diferente siendo gordo o delgado? No, pero las cosas son así.
Una persona adulta, simplemente por tener unos kilos de más, puede tener un autoestima bajo porque no se acepta y no tiene la inteligencia emocional suficiente para hacerse valer tal y como es. Si esto sucede en una persona madura, ¿cómo esperamos que actúe un niño, dando por hecho que sus recursos emocionales son mucho menores?
A parte de luchar contra la obesidad para que no haya un problema de salud mayor, habría que enseñar a los niños a aceptarse como son, ser una persona feliz con su aspecto y a luchar contra los otros individuos que quieran atacarle. Si les damos herramientas para actuar ante situaciones en las que se sientan amenazados, harán que durante toda su vida puedan afrontar todo tipo de momentos y salir victoriosos.
Solo te pueden hacer daño si les das el poder para que lo hagan. ¿Creéis que es así?
Yo considero que sí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario