Sígueme en: https://www.facebook.com/groups/elrincondeeowynemocionylibros
Este sábado finaliza el confinamiento total por la pandemia del coronavirus. El estado de alarma, decretado el 14 de marzo por el Gobierno, prohibía salir a la calle a los ciudadanos, salvo para una serie de actividades determinadas, como ir a la compra, a la farmacia. a centros sanitarios o a trabajar con la justificación necesaria.
A partir del 2 de mayo se podrá salir a pasear y hacer deporte.
Por ello, esto ha supuesto que muchas personas hayan tenido que vivir casi 50 días en cuarentena, con diferentes formas de llevarla.
Ahora, voy a dejaros cómo la han afrontado varios sujetos con diferentes modos de vida.
SUJETO Nª 1
Esta primera persona ha vivido el confinamiento con su marido y sus dos hijos. "La privación de libertad me produce un sentimiento de angustia y desconcierto por lo que pueda venir", asegura al mismo tiempo que "temía que ocurriera lo mismo que en China". Lo cierto es que España ha superado las cifras del país asiático. Lo que más temía era "no poder ver a la familia ni amigos y no poder apoyarnos en momentos tan difíciles".
No tenía ninguna obligación de salir al exterior, el único hábito que ha adquirido durante el confinamiento "ha sido intentar hacer deporte todos los días dentro de casa".
No ver a sus seres queridos le afecta "más de lo que podía imaginar y me produce cierta ansiedad, en algunos momentos, no poder ayudarlos".
Por último, la convivencia la está llevando "mejor de lo que pensaba". Eso sí, reconoce que tiene preocupaciones laborales, como todo el mundo, "ya que tenemos miedo a no saber qué puede ocurrir con nuestro futuro". Por último, cree que la vuelta a la normalidad será "de forma paulatina y con muchas medidas de precaución". Y finaliza con una reflexión tajante:
"Pasará mucho tiempo hasta que volvamos a llevar una vida normal".
SUJETO Nº 2
La segunda personas vive con su madre, de 77 años y que el año pasado superó un cáncer. "Hace un mes sus doctores le suprimieron momentáneamente el
tratamiento que tomaba y que era inmunodepresor, lo que me provocaba mucha
ansiedad los primeros días al ir y volver del trabajo", asegura.
Estar en casa le proporciona "una cierta sensación de seguridad", pero también le "frustraba y agobiaba el no poder realizar actividades físicas y quedar con amigos".
"Me he planteado vivir la situación en periodos cortos, lo que me produce menos problemas por ver un horizonte lejano", comenta al tiempo que se considera una persona "muy social". No hacer nada le hace pensar en la situación, algo que le "agobia" bastante.
A partir del 13 de abril se reincorporó a la actividad laboral, mientras solo salía para hacer la compra, ir a la farmacia o tirar la basura". El tiempo lo pasa "jugando a la play, haciendo muchas video-llamadas y practicando ejercicio en casa".
"Sufre mucho" por no ver a su pareja, pero pesa más mantener la salud. Además, no ha llevado mal el distanciamiento con ella, aunque han tenido "alguna discusión" por proteger a su madre.
En cuanto al futuro, le preocupa la vuelta al trabajo por poder exponer a su madre a un contagio y cómo será el ritmo laboral. Cree que habrá que "volver poco a poco y cambiar ciertas costumbres que tenemos de relación social". Finaliza con la frase :
"Saldremos con miedo, pero será liberador dar un paseo y ver a la familia y amigos".
SUJETO Nº 3
La tercera persona vive con su marido y una parte del confinamiento con uno de sus dos hijos, y la otra parte con los dos. Al principio se sentía "angustiada, agobiada, desanimada y desganada". Toda esta situación le parecía "subrrealista y que nunca sería tan largo y restrictivo".
No le preocupaba salir, si no fuese por no ver a familiares y amigos. No trabajaba, pero salía "a hacer la compra a los familiares, lo indispensable". Durante la cuarentena lo que más ha hecho es "ver la tele, leer y jugar más con sus hijos".
"El humor cambia, aunque al principio crees que no", reconoce. Además se siente "más irritable" y " a veces se tienen malas contestaciones por la situación". "Todas estas emociones se ven agudizadas por estar en un ERTE y no trabajando porque te preocupas por los gastos porque son casi los mismos".
Finaliza diciendo que "no se puede hacer nada porque depende de un virus que no te deja salir de casa" y cree que la vuelta a la normalidad la va a afrontar "un poco mal, con mucho miedo al trato directo con la gente y psicosis por si el virus sigue o no en el ambiente". Deja también una reflexión:
"Deberíamos ir poco a poco para ir cogiendo confianza y podamos seguir con nuestras vidas".
SUJETO Nº 4
La cuarta voluntaria vive con su marido, sus hijos y una perra. Califica la situación como "rara", pero asegura "estar a gusto porque llevaba mucho tiempo sin querer ir a trabajar y estaba agobiada". No pensaba que llegaría el virus hasta España cuando lo veía en China y lo que más le preocupa es "no poder ver a las personas que más se echan de menos".
Sale solo para ir a la compra y la farmacia y solo lo hace ella porque su marido es persona de riesgo. Durante el confinamiento se ha dedicado más tiempo a ella misma y ha procurado
"leer, bailar y hacer ejercicio todos los días".
A sus seres queridos "los echa mucho de menos" y se emociona cuando ve imágenes de lo que está pasando:
"Lloro cuando una canción me llega a lo más hondo", reconoce. No tiene problemas reseñables en la convivencia por la cuarentena.
Por último, cuando llegue el momento de volver a trabajar "estaré nerviosa por no saber si acercarme a las personas o no", comenta. Por último, cree que "va a costar volver a la normalidad y a unos más que a otros, pero tenemos que tener precaución". Su frase final es:
"Esto nos dejará huella a todos y cada uno sentiremos un
cambio dentro de nosotros".
SUJETO Nª 5
La quinta persona vive sola y reconoce que "al principio lo llevaba bien, pero con el paso de los días está siendo un poco agobiante, ya que no pensaba que duraría tanto aunque se veía venir". No le preocupa no salir, pero sí "echa de menos muchas cosas".
La única obligación que tiene para salir de casa es "ir a comprar porque no trabajo", asegura. Las actividades que hace y antes no hacía es "ejercicio y andar por la casa".
No ver a los seres queridos le "afecta bastante. Sin embargo, reconoce que "las tecnologías ayudan bastante".
No tiene problemas de convivencia porque vive sola y sobre la vuelta al trabajo dice: "No pienso mucho que pasará, espero que salga todo bien". Finaliza con una reflexión sobre el futuro:
"Tenemos que asimilar que no volverá a ser como antes, lo afronto con un poco de miedo y tendremos que volver a la normalidad con mucha precaución y sin besos ni abrazos, de momento".
SUJETO Nº 6
El último sujeto vive con sus padres y dos hermanos. Al principio de la cuarentena se sentía "realmente mal, ahogado por no saber hasta cuándo iba a estar así". No esperaba que durara tanto, pero reconoce que sí creía que fuese tan restrictivo como lo está siendo.
Lo que más le preocupa de no salir es
"habituarme a esto y cuando se pueda me cueste hacerlo por cualquier pensamiento", reconoce. No tiene obligaciones para salir de casa y ha 'matado' el tiempo jugando a juegos de mesa y "nada nuevo respecto otras épocas".
Le afecta "muchísimo" no ver a
sus seres queridos porque sus amigos y novia "aportan un bienestar emocional que le falta". Por su parte, la convivencia "va mejor de lo que creía", apunta.
Por último, también le preocupa no saber que va a ocurrir con su futuro y la vuelta a la normalidad la va afrontar así: "Adaptándome a la nueva normalidad, poco a poco. Habrá nuevas medidas y costará aceptarlas. Imagino que será progresivo y con bastantes restricciones". Su última frase es tajante:
"Puede afectar emocionalmente no poder ir a otras zonas a ver a seres queridos".
Agradecimiento a todos los que han participado dejando su experiencia.